Segundo, la complejidad de hablar de nuestra propia tristeza es un asunto muy amplio, tiene que ver con nuestras costumbres, crianza, cultura, pero más allá de eso, creo que lo que más me llama la atención es que pasa si esto continúa así y se normaliza.
Cuando no se reconoce una emoción y se retiene por periodos largos de tiempo, se anida, y luego se convierte en una emoción extraña, irreconocible, que al expresarse es incontrolable e impredecible.
A mí me hace pensar muchas cosas, ¿Cuántos conflictos interpersonales ocurren a diario por reconocerse a sí mismo? ¿Cuánta relación existe entre nuestra generación, o nuestro mundo del 2024, lleno de distracciones, con las exposiciones de temas de trastornos de salud mental? ¿Será la depresión una respuesta a la negación de las emociones?
Aclarando también, la depresión no es sinónimo de tristeza, la depresión es un trastorno psicológico común, donde los sentimientos son recurrentes, persistentes e intensos.
Creo que es necesario normalizar los espacios libres de juicio, y dar más oportunidades a la reflexión e investigación sobre temas emocionales, sinceros. Somos responsables de crear espacios y vínculos seguros para poder ser vulnerables.
Tal vez exista la duda, de por qué dedico mi tiempo a algo así, mi pensamiento es que como interprete, necesito encarnar todas las emociones humanas, necesito reconocerlas para poder compartirlas genuinamente, deben tener sentido para mí. Por eso justamente pienso que un paso es abrir espacios para explorarlas, para mí y mi comunidad.
Por eso me interesa compartir desde otro enfoque también,
¿Cómo se puede reconocer la tristeza? Y, ¿Cómo se expresa en las obras de arte?
Busco en Pinterest : tristeza…